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miércoles, 5 de octubre de 2016

Algunas lecciones ante PROMESA

#1.No aprendamos su ejemplo.  El bien es lo que procuramos hacer; no el mal. Ese tipo de enseñanza refleja la manera de actuar y los valores del gobierno de los Estados Unidos. Los puertorriqueños somos diferentes. Precisamente quienes aquí imitan ese comportamiento son los que tienen nuestro país como está. Rechazamos la injusticia y la maldad que representa la junta de control fiscal federal.

#2. Usar dos varas diferentes para castigar un mal es una cosa, pero castigar por un lado y premiar por otro es un fenómeno amorfo y corrompido. Las personas que desempeñan funciones gubernamentales que reciben regalías o donativos, favorecen o se oponen a determinadas medidas que son del interés de quien regala. El Congreso de los Estados Unidos ha facultado por ley a los miembros de esta contradictoria junta de control fiscal federal para que estos puedan recibir regalías.La Secretaria de Salud de Puerto Rico aprobó cierta medida para reglamentar el uso de medicamentos naturales y PROMESA la ha dejado sin efecto. ¿Habrán los cabilderos de las grandes empresas farmacéuticas estadounidenses tenido algo que ver con esto? ¿Estarán las regalías comenzando a tener efecto? No imitemos este proceder. Los puertorriqueños entendemos que esto es incorrecto. Nosotros creemos en la integridad y en la consistencia; somos gente decente con valores y principios. De manera que esto no es tan sólo un asunto de colonialismo; es además, la imposición de valores morales de un imperio en decadencia; rechacémoslo.

#3. Puerto Rico... te vengo a cobrar porque tu no has sabido pagar. ¡Qué tremendo!
#4. Abusar del poder es de por sí reprochable. Los malos manejos de personas en posiciones gubernamentales hacen de su gestión una censurable, porque su primera obligación y compromiso debe ser con el bienestar del Pueblo. Los puertorriqueños le llamamos a algo así, conflicto de interés. Siempre ha sido una razón de peso para incapacitar a una persona a desempeñarse en un puesto público. El Código Penal de Puerto Rico del 2012; Artículos 251 y 252 lo denomina delitos contra el orden público y aprovechamiento ilícito de trabajos o servicios públicos. Rechazamos un comportamiento tan encontrado con nuestros valores y leyes. No les imitemos.
#5. Estamos ante una junta que tomará decisiones que afectarán nuestros ingresos y gastos, al igual que nuestros recursos naturales. No tendremos la oportunidad de expresarnos antes de que las lleven a la práctica. La protesta y la marcha son estrategias válidas, pero hay que generar acciones de otra naturaleza. Menciono algunos sectores que disponen del talento y la inventiva para hacerlo: Colegio de Abogados, facultades de derecho, pintores, compositores, cantantes, músicos, escritores, iglesias, organizaciones de bases comunitarias, universidades, asociaciones profesionales, agricultores, ambientalistas, maestros, estudiantes, atletas y ciudadanos particulares. Hay que proteger a nuestro Pueblo de la arbitrariedad y el abuso, y asumir nosotros la responsabilidad de procesar a los
responsables de la ilegalidad y la corrupción. Este es un deber que está por encima de lineas partidistas.
#6. Debilitar nuestra autoestima; hacernos creer que carecemos de hombres y mujeres de bien; con capacidades y talentos para superar las más difíciles situaciones, es parte de una estrategia malsana de quienes nos vienen a imponer lo que ellos entienden que hay que hacer. Su única meta es cobrarle a los puertorriqueños los dineros de los bonistas y esa función está sobre nuestra constitución. Así lo expresa la ley que creó PROMESA. Para nada se considera el engaño y la ilegalidad de los irresponsables que han creado ésta situación. ¡Puertorriqueño, es tiempo de fortalecer todo lo que nos hace Pueblo!                                                     


En septiembre de 2016 entró en funciones la junta de control fiscal federal impuesta por el Congreso de Estados Unidos a Puerto Rico.  Desde enero de éste mismo año he estado desarrollando una campaña vía 'feisbuc' y en mi cuaderno cibernético para promover la creación de una junta de gobernación puertorriqueña y rechazando la junta.
Entre el 22 y el 29 de septiembre de ese año publiqué éstos carteles como parte de la misma. 

Edric E. Vivoni Farage
Hacienda Luz de Luna
Adjuntas, Puerto Rico


martes, 27 de septiembre de 2016

CUANDO SE CONFUNDE LA VERDAD EN LA CONCIENCIA

     Existir y vivir.  Todo ser es dotado de esa capacidad innata.  ¿Cómo nos hemos desenvuelto los humanos a partir de la consciencia que adquirimos sobre la libertad de elegir? En aquel estado originario, nos resultó relativamente fácil descifrar que nos impulsaban las fuerzas primarias de la alimentación, el sueño y la sexualidad.  Aprendimos los ritmos del planeta y el ciclo de vida de aquellos otros seres con quienes compartíamos las aguas, la tierra y los cielos, e hicimos uso de aquellos que resultaron útiles para nutrirnos, vestirnos y cobijarnos.  Nos integramos al todo.
     Eventualmente complicamos las cosas; le dimos valor a la acumulación de posesiones y establecimos jerarquías proporcionales a su tenencia.  Desarrollamos el egoísmo, la codicia y el deseo de obtener lo que a nuestro juicio fuese lo mejor.  Negociamos la libertad del buen uso por la esclavitud de la ambición, convirtiéndonos en cautivos del consumo desmedido.  En el proceso modificamos el fundamento existencial, aunque retuvimos el lenguaje correspondiente al anterior estado de cosas, llegando al extremo de usar palabras para referirnos a lo opuesto de lo que significan… y nos fuimos adentrando en el mundo del contrasentido.  ¡Llamarle amor a lo que en realidad es egoísmo, o libertad a la esclavitud! 
  En ciertas esferas de poder de algunos gobiernos se han creado escenarios; utilizando el engaño, la mentira y la muerte para limitar los derechos individuales y hacerlo de manera legalizada.  Lo más reciente e inmediato para nosotros es la llamada PROMESA; una junta impuesta por los Estados Unidos que resulta en una burla a la democracia y a la moralidad, y cuyo disfraz es ‘la ayuda para venir a poner nuestra casa en orden’.  La realidad es que se trata de hacerle pagar a los ciudadanos por las ilegalidades y manejos irresponsables de un   ‘liderato político’ y también de quienes crearon la llamada promesa; y todo, sin fijar responsabilidades.
     ¿Hasta dónde se puede afectar el juicio valorativo de las personas cuando así se piensa?  Lamentablemente, hasta el punto en que dentro del propio pueblo abusado hay quienes reciben a PROMESA con los brazos abiertos, quienes la apoyan y procuran obtener ‘prestigio y ventajas’ en tales circunstancias.
 Esa parte de nuestro Pueblo ha dejado de entender una dimensión de lo que acontece…porque los verdaderos esclavos son los que atentan contra la libertad y los que tienen necesidad de falsear una realidad, haciendo uso del cinismo, el abuso y la imposición para extraer de nosotros bienes y riquezas.       
     Por supuesto que existe una profunda diferencia en la conciencia.  En ella es donde damos significado a las palabras o alteramos su sentido; porque existe un abismo entre el que se conforma y se adapta, quien defiende lo torcido… y quien es libre.