lunes, 27 de abril de 2026

EL MODUS OPERANDI LEGISLATIVO NO FUNCIONA

     Cuando se han corrompido más allá de toda posible rehabilitación y han perdido el derrotero, hay que desecharlos; examinar cuales fueron las circunstancias que justificaron su razón de ser, decidir si ante la presente realidad, sigue existiendo la necesidad y recomenzar o generar otra manera de proteger los intereses del Pueblo.           ¡Me refiero a la legislatura!  Su responsabilidad primordial es establecer la política pública del país. Mientras que el Ejecutivo (Gobernador) administra, la Asamblea Legislativa es quien tiene la exclusiva autoridad para dictar las reglas que rigen nuestra vida colectiva como sociedad organizada.

            En el libro, Historia Constitucional de Puerto Rico, José Trias Monge, ex juez presidente del Tribunal Supremo de Puerto Rico sostiene que el poder legislativo es un acto de soberanía delegada por el Pueblo para que sean atendidas sus necesidades sociales y económicas. Otro ex juez del Tribunal Supremo, y ex profesor de la Facultad de Derecho de la U.P.R., Raúl Serrano Gelys, en su libro Derecho Constitucional de Estados Unidos y Puerto Rico, explica  que la responsabilidad primordial de la Rama Legislativa es usar su poder para reglamentar la conducta privada, en beneficio del interés público, la seguridad y la moralidad.  Diversos escritos publicados en La Revista de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación, donde especialistas exponen cómo las leyes actúan sobre la sociedad, se destaca que legislar no es 'complacer corrientes' sino ejercer una responsabilidad histórica para preservar la convivencia y los valores fundamentales de la comunidad.

    ¿Diría usted, amigo lector, que nuestra legislatura  realiza las funciones que justifican su razón de ser?  Creo que la mayoría estamos de acuerdo que se han desviado, convirtiéndose en el escenario de riñas, tanto partidistas como personalistas, y semillero de propuestas de medidas con muy poco o ningún valor a la hora de favorecer el bienestar económico del país, mucho menos, los valores éticos que engrandecen a los pueblos.

    ¿Sabes cuánto nos cuesta mantener este cuerpo compuesto por 78 legisladores?  Sus presidentes (2), reciben un salario básico de $110,663.00; los vicepresidentes (4) entre $79,036.00 y $84,841.00 y setenta y dos de ellos, $73,775.00.  A eso hay que sumarle las aportaciones patronales al seguro social, Medicare, planes médicos privados y un plan de pensiones por retiro el cual ascendió a $38 millones en el presupuesto 2025-2026.  Pero eso no es todo;  algunos legisladores reciben reembolsos por millaje y gastos de representación y existe además, un presupuesto separado para sus oficinas que en el caso de las presidencias camerales llegan a casi $200,000.00 mensuales.

         ¿Con esa inversión de nuestro dinero, ha mejorado la economía o la calidad de vida del puertorriqueño?  Conocemos la respuesta.    Sostengo que ha empeorado.

        Estos gastos, que se supone tengan buenos resultados observables en el país y su gente, son independientes de los de la gobernante, su gabinete y asesores, así como de la judicatura.  Analizar el cumplimiento de sus deberes y los resultados de sus gestiones, es harina de otro costal; tema a ser considerado independientemente y en otra ocasión.

    ¿Entonces que haremos?  Muchos piensan que no se puede hacer algo; otros, que hay que cambiar de partido en las próximas elecciones y a un grupo... ya dejó de importarle.   A los 81 no me rindo, ni creo que el asunto dependa del estatus, de cambio de partido... y me sigue importando.  

    Aún cuando estoy consciente de que el sistema institucional ha sido diseñado de tal manera que impide el desarrollo, (Catalá Oliveras y Rey Quiñones); esta es mi propuesta de aquellos asuntos que nos ayudarían a mejorar como seres humanos y como país.  

 El Manifiesto de Reconstrucción frente a los muros del poder fallido.


        Este es mi manifiesto:

     1.  Crear un modelo económico que tenga como prioridad nuestro desarrollo pleno, independientemente de los efectos que ello pueda tener en el estatus.

            2.    Crear una Junta de Gobernación Puertorriqueña, fuera de líneas partidistas, que tenga como objetivos: A. Eliminar la Ley PROMESA y sus instrumentalidades, B. Auditar la deuda,  C. Defender la naturaleza "odiosa" de la misma y D. Fijar responsabilidades.

          3.  Anular los contratos de LUMA y Genera PR y crear una cooperativa cuyos miembros seamos los propios abonados del servicio de energía eléctrica.

       4. Imponer severas penas criminales por actos de corrupción gubernamental, lo que incluye, entre otros: la doble restitución de fondos malversados, la imposición de daños punitivos, la suspensión de privilegios y pensiones.  Igualmente que personas convictas sean contratadas o empleadas por el gobierno.  Ello incluye la prohibición de cabilderos.

         5.  Rediseñar el sistema de educación y de salud para que sirva los mejores intereses, la seguridad y la moralidad pública.  Quedará bajo el control de educadores y médicos y fuera del control partidista o la influencia gubernamental.

          6.  Eliminar las exenciones contributivas a grandes capitales y a extranjeros, y crear un sistema de incentivos y beneficios contributivos para puertorriqueños que deseen mejorar sus viviendas, emprender negocios propios y cultivar la tierra.

        7.  Crear un sistema que enaltezca la dignidad del trabajo y que reintegre a la vida productiva, devolviéndole el orgullo de ser constructores de nuestra Patria, a quienes se le ha creado un sentido de dependencia a través de  planes federales.

         8.  Exención de Puerto Rico de las Leyes de Cabotaje, (Igual que las Islas Vírgenes, estadounidenses.)        

     9.  Crear una Reforma Agraria cuyo objetivo sea alcanzar nuestra autosuficiencia alimentaria.  Incluirá la imposición de tarifas protectoras para los productos agrícolas cosechados localmente.

          10.  Diseñar un plan para que empresas originarias en diferentes países se establezcan en Puerto Rico. 

        11.  Crear un sistema de selección y nombramiento de jueces donde la ciudadanía tenga una participación prioritaria, en lugar de ser seleccionados por el gobernante  y confirmados por el Senado.  En todo caso estos nombramientos dependerán esencialmente del carácter moral, la vocación y la capacidad de impartir justicia.  Quedan descalificadas para ser consideradas, personas que hayan sido candidatos a puestos políticos o que se hayan desempeñado en posiciones políticas. 

        12.  Es indispensable proteger nuestro patrimonio histórico, cultural y linguístico del efecto de intereses partidistas o preferencias de estatus.         

   Esta propuesta estaría incompleta si mi generación fuese la que apoyase y participase en la implementación  de las medidas en las cuales se le otorga poder a la ciudadanía.  Es necesaria la incorporación y participación activa del talento joven.  Por tanto, extiendo una invitación, a través de este "manifiesto" para que los que se fueron, o piensan irse, vean que un proyecto de reconstrucción de Puerto Rico es viable y que su talento, vergüenza y fortaleza son indispensables.  No les pido que regresen a lo que hay, sino que sean parte de lo que seremos. 

        De igual manera insto a los actuales legisladores haciéndole un llamado a sus consciencias, para que respondan a este emplazamiento con el firme y exclusive objetivo de hacerle bien al Pueblo de Puerto Rico.  Reconozco que no es fácil, sería más bien arriesgado.  Dar tal paso implica un cambio de perspectiva... ¿Fidelidad al país o al líder político?  Lo último es lo que nos ha llevado a donde nos encontramos.  Lo primero es lo que te hará copartícipe del pueblo que todos deseamos crear.  

        

Senado y Camara de Representantes de Puerto Rico



 





martes, 31 de marzo de 2026

TRAICIONANDO EL JURAMENTO: CUANDO EL PODER EMANA DEL DINERO Y NO DEL PUEBLO

     El estilo de convivencia democrática es un contrato socio político y no un accidente.  La Constitución de Puerto Rico es clara: el poder político emana del pueblo y se ejerce para cumplir con su voluntad.  No procede de junta de directores, de oficinas de consultores, o de los intereses de negocios millonarios. Cuando un gobernante coloca su mano sobre la Biblia, jura defender la constitución y las leyes "contra todo enemigo interior o exterior", y asegura que lo hace "sin reserva mental ni propósito de evadirla", no está protagonizando un ritual costumbrista y emotivo; una actuación para las gradas.  Se está comprometiendo, a tener como prioridad absoluta, el bienestar de los ciudadanos.

En el entorno puertorriqueño operan organizaciones como Politank, bajo cuya fachada de legalidad y pericia técnica se vende lo

que no debería tener precio ni cabida: sus relaciones con el gobierno. El modelo de negocio es sencillo: cobrar cifras astronómicas a corporaciones para asegurar que los políticos y las agencias gubernamentales respondan a sus intereses particulares. Mientras la entidad se lucra favoreciendo a sus clientes, al funcionario público se le sitúa en una encrucijada ética insostenible. En el momento en que un servidor favorece el reclamo corporativo sobre el bienestar colectivo, el juramento de 'desempeñar bien y fielmente los deberes del cargo' se convierte en letra muerta.

El abandono del deber no es sólo una falta de ética; es un crimen tipificado.  El Código Penal de Puerto Rico establece en su Artículo 262, que el funcionario que voluntariamente omita o retarde un acto de su cargo para favorecer intereses ajenos incurre en incumplimiento del deber, y si ese favoritismo resulta en la pérdida de fondos públicos o daños al Estado, el Artículo 263 le impone penas de reclusión y restitución.  Incluso, el acto mismo de jurar servirle al pueblo, a sabiendas de que se va a favorecer  a un cliente especial, pudiese constituir perjurio, pues se hace con una "reserva mental" que la ley prohíbe.

No perdamos de perspectiva que el funcionario no actúa solo.  Quien promueve, induce o facilita que un servidor público traicione su mandato también es responsable ante la justicia.  El Código Penal tipifica la incitación a delinquir (Art. 260) y castiga a quien provoca

a otro a violar la ley, mientras que la conspiración (Art. 244) sanciona el acuerdo previo para que el funcionario falle en su deber.  Si en el proceso de "gestión de influencias" se ofrecen ventajas o presiones indebidas, entramos en los terrenos del soborno (Art. 259) y la influencia indebida (Art. 261).  La ley no sólo castiga al que firma el contrato favorecido, sino a la organización que aceitó la maquinaria para que eso ocurriese.

    Someto ante tu consideración, amigo lector, las siguientes interrogantes: ¿Cómo es posible que se use el Registro de Corporaciones del Departamento de Estado de Puerto Rico para darle vida jurídica a entidades cuyo fin es, precisamente, instigar a la desviación del deber público? ¿Cómo es que, en lugar de procesar a quienes compran y venden influencias, el aparato gubernamental se presta para acceder a sus persuasiones, incorporar a tales ‘cabilderos’ al propio gobierno, y peor aún, a encubrirlos?

El Código Penal, en su Artículo 15 define delito como cualquier acto u omisión que viole la ley.   Considero que el incumplimiento del juramento constitucional es el mayor de los delitos ya que la víctima es el pueblo.  El gobierno que responde al mejor postor deja de ser el gobierno del pueblo.  Es hora de recordar, y a la vez recordarle a nuestros gobernantes, que el poder emana de las urnas, no de la factura de un cabildero.  Pero en Puerto Rico las elecciones representan otro problema, porque hasta el buen manejo del sistema electoral se encuentra en entredicho.      

    ¿Hemos perdido el país?  ¿Nos rendimos?  
    ¿Vamos a seguir creyendo y esperanzados en que las próximas elecciones constituyen la oportunidad ciudadana que nos va a permitir resolver este asunto? ¿Cuáles son nuestras verdaderas opciones?  ¿Cuál es el plan para rescatar al país?                       
     Finalmente, y no menos importante; ¿qué valor moral tiene quién jura ante Dios en vano?  Porque jurar sobre la Biblia para luego servir a intereses privados, no solamente constituye un delito; es una profanación del contrato sagrado con nosotros.  Habiendo roto el juramento, la legitimidad se esfuma y el poder debe regresar, por derecho y por ley, a sus verdaderos y únicos dueños; el Pueblo de Puerto Rico.

martes, 10 de febrero de 2026

QUISIERA QUE LOS AGUACATES MADURASEN ANTES

      Ya pasé de las ocho décadas y en siete de ellas he sembrado, cultivado y cosechado.  En dos, he enseñado. Tanto en la agricultura como en la educación, he aprendido que la vida se trata de procesos.  La semilla no se deposita en la tierra hoy para recoger el fruto mañana.  El que suceda requiere tiempo, pero más que nada, de una generosa dosis de: fe, esperanza, paciencia, cuido y disciplina.

Al final del camino, recibimos la satisfacción de recoger el fruto y disfrutarlo.  De la tierra, a la planta y de ella, cuando la consumimos, a ser parte de nuestro cuerpo.  Sin embargo, no todas las siembras responden al mismo ritmo. 

    Hay cultivos, como la lechuga, que completan su ciclo en apenas tres meses; mientras que otros, como la china, demandan tres años para ofrecer su primera cosecha, y lo puede seguir haciendo hasta treinta o más años después. 

Algo muy similar ocurre cuando educamos.  En la formación de una mente, se siembra y son necesarias las mismas disposiciones y consideraciones para alcanzar resultados idénticos: la transformación en la manera de pensar de un ser.

Siento que también he sembrado en mi país.  Comencé escribiendo y publicando desde la escuela superior y no he dejado de hacerlo.  A través de una diversidad de temas, he intentado exaltar esos valores que deberíamos cultivar para que, entre todos, logremos ese Puerto Rico al cual todos aspiramos.  Donde he visto abusos e injusticias, las he señalado, recabando la necesidad de que todos seamos parte de las soluciones.

    Confieso que, en esta etapa de mi vida, quisiera ver los mismos resultados que he visto como agricultor y educador… y es probable que ya estén ahí, madurando en silencio.  O tal vez deba ser más paciente y comprender que nuestro proceso de pueblo es más lento; que los frutos se dan en múltiples dimensiones y no todos al unísono.  

    ¡Ojalá se trate de eso!  Porque, en el fondo, muchos somos los puertorriqueños que quisiéramos que los aguacates madurasen antes.
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Publicada en ENDI, Opinión, 14 de febrero 2026.

martes, 27 de enero de 2026

¿MESIAS O DEMONIO? LA POLITICA COMO UN NUEVO CULTO.

     No, este no es un escrito religioso o un debate teológico.   Es que entre amigos y familiares he escuchado decir que el actual presidente de los Estados Unidos es un ángel enviado del cielo, y a otros, que es un engendro satánico.  No creo que sea el único personaje en la historia reciente, que haya provocado similares impresiones antagónicas.  Si por un momento nos olvidamos de quien causa tal incongruencia y nos enfocamos en quienes reaccionamos, atacando o defendiendo, cabe preguntarse: ¿Cómo es posible que estemos inmersos en tal estado de cosas? ¿Al bueno le llamemos malo y al malo, bueno?

¿Falta de educación?  ¿Propaganda mediática? ¿Fanatismo? ¿Ausencia de valores o el relativismo atribuido a los mismos?  ¿La masificación del ser humano?  ¿La persecución de quienes piensan o lo hacen de manera diferente?  ¿Nuestra baja autoestima colectiva?  ¿Todas las anteriores y las que tú, amigo lector, pudieses aportar? 

Lo cierto es que esto se ha convertido en un berenjenal existencial.  

    Ciertamente, la libertad para hacerlo existe, pero: ¿A eso es a lo que aspiramos como pueblo?  ¿Cómo puertorriqueños?  ¿Será este el estilo de vida que consideramos beneficioso y saludable para los nuestros y para
nosotros?  Por supuesto que no, y no creamos por un instante, que podemos vivir en una burbuja de valores; de nobleza y amor en la pecera hogareña y que eso logrará el objetivo esperado.  Lo ‘de afuera’ se filtra hasta la intimidad familiar de distintas maneras:  los celulares, los juegos de video, las películas, la música, el entretenimiento y hasta en la escuela.   
    ¿Respuestas?  La máxima de amar a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo, es la brújula, pero requiere de aplicaciones prácticas. De otro modo se queda en la pura liturgia eclesiástica, en la aceptación superficial y la religiosidad, especialmente ahora que parece que muchos han cambiado la iglesia por el partidismo.

      Soluciones mágicas no existen, pero un primer paso es reconocer que lo que vivimos no un destino inevitable. Recuperar los valores, la integridad y la dignidad es probablemente el acto más revolucionario de nuestro tiempo.  La solución no es una receta, requiere el trabajo personal, consciente y constante, de procurar, en todos los ámbitos de nuestra vida, lo que nos exalta sobre lo que nos rebaja.

¡Comencemos ya!

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Publicada en la Sección de Opinión, en El Nuevo Día, bajo el título 'La política como un nuevo culto',  el 26 de enero de 2026.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

ANTE LA CATARSIS DEL ATAQUE Y EL CONTRATAQUE QUE NOS DEFINE Y NOS CONSUME

         En el vaivén dentro del cual los puertorriqueños venimos desempeñándo nuestras vidas colectivas, hemos pasado este año encontrándonos bajo la sombra de una señora gobernadora y de un señor presidente.  Y no es que estemos a favor o en contra de ellos, porque independientemente de que se trate de apoyarlos o censurarlos, nos hemos colocado bajo su zona de dominio.  

¡Nos absorben!  

Elaboramos argumentos; unos como fanáticos defensores y otros, como acérrimos críticos.  Invertimos una buena parte de nuestra energía vital en ello.  ¿Cuál es el efecto?  En términos de lo que hacen o dejan de hacer… ninguno.  Es como si viviésemos en una especie de catarsis continua, expulsando de nuestro sistema las emociones ‘positivas o negativas’ que ellos provocan con sus actos.  


      Los medios han convertido este espectáculo en nuestra comidilla diaria. 
 Salir de esa zona de reacciones, que luego elaboramos y manifestamos como ‘razones lógicas’ no es cosa fácil, especialmente cuando atemperamos sus efectos nocivos enajenándonos, entre otras cosas; con festivales, espectáculos, fiestas y chinchorreo.                                       
                                                       ¿Y por qué debemos salir de tal estado de situación?

Porque carecemos de un razonado y analizado proyecto de país; uno cuyos objetivos sean intencionalmente ajenos al partidismo.  Este último arrima la brasa al sartén de sus preferencias de estatus, según las interpretan los líderes de turno. 

    Doy un ejemplo: es razonable y juicioso, siendo una isla, que aspiremos a la autosuficiencia alimentaria, pero si trabajamos en esa dirección, dependemos menos del Norte y eso ha sido interpretado como un camino hacia la soberanía y la independencia, y como consecuencia, se desecha. Bajo esa óptica, lo importante deja de serlo y lo accesorio y trivial, devora lo urgente.  Es como un juego de espejos donde el bienestar real se vuelve invisible.

     A la hora de la verdad, somos más partidistas y defensores de insignias, del estatus… y ahora, más que antes, fanáticos o detractores de personalidades políticas.  Esa es la razón por la cual no existe una visión clara y un plan ejecutable que nos ayude a mejorar la calidad de vida de los habitantes de esta tierra.

No hay resolución de fin de año, o regalo de Reyes Magos que pueda sustituir la responsabilidad que tú y yo tenemos al respecto.  ¡Adelante!  Y que así nos ayude Dios.

 

miércoles, 10 de diciembre de 2025

CON LOS CALZONES ABAJO




 































Publicada en El Nuevo Día digital el 10 de diciembre de 20205 bajo el título: 

Venezuela, Estados Unidos y Puerto Rico: ¿Indignarnos, responder y defendernos?



domingo, 30 de noviembre de 2025

PUERTO RICO EN LA MIRILLA MILITAR 'DEL ENEMIGO'.

A mi edad nunca pensé que nuestra Isla pudiese llegar a ser el primer blanco de un contrataque, de surgir una guerra entre USA y URSS.  Estudié ciencias políticas y sociología, antes de ser abogado y mi percepción siempre fue, que quedando lejos del territorio nacional estadounidense, estábamos seguros y aislados.  Esa no es la realidad cincuenta años más tarde.  Lo que era impensable, puede, en cualquier momento, convertirse en la trágica realidad puertorriqueña.

         Por una parte, salvo pocas excepciones, debe sorprendernos la pasividad demostrada ante el hecho de habernos convertido en un importante puesto militar estadounidense, desde el cual se dirija un ataque a Venezuela.  No obstante, nuestra respuesta cuadra perfectamente con el temor, el decaimiento colectivo y el sentido de impotencia que en el puertorriqueño ha incrementado, en tiempos recientes: la designación de una junta de control fiscal federal, el Huracán María, los temblores del área Oeste, el COVID, la renuncia del Ex Gobernador RR, la corrupción rampante, serias irregularidades electorales y LUMA. 

¿Con la tecnología militar existente, Estados Unidos precisa de una base en Puerto Rico para atacar a Venezuela, o será esta otra estrategia más para lograr objetivos?

La mentira, los engaños, el encubrimiento de realidades y el aparentar otras, se ha convertido en lo ‘normal’ dentro de las relaciones internacionales, las nacionales y en la colonia.  Para saber cuál es la verdad, al menos aproximarse a ella, es cada vez más necesario depender de la intuición y de la suspicacia.  Es más acertado descifrar realidades dependiendo de ellas, que de las evidencias disponibles.  Ciertamente, existe el riesgo de operar dentro de una zona fronteriza donde aparece lo especulativo y lo conspirativo, pero es que aún, ante el uso de las evidencias reales, no existe garantía alguna de que se acierten verdades.  Y como por ahí también pueden entrar la imaginación y la creatividad, inventémonos un cuento cuya similitud con la realidad habrá de ser pura coincidencia.

Presidente Cabezi Zanah - Tengo demasiado asuntos cerrando el cerco sobre mis ejecutorias: convicciones criminales, las nenas de las fiesta organizadas por Salde Higueras, el pasado público de una esposa desnuda, medidas tarifarias y migratorias que me han rebotado, una economía en picada y la realidad, cada vez más sombría, del imperio decadente que presido.  ¡Necesito una guerra! Desviaré la braza que se ciñe sobre mi sartén, salvaré el pellejo y a la vez, expandiré mi poderío, obtendré mayores fuentes de riqueza, y enardeceré el fanatismo de mis seguidores y detractores.  Llamaré al General DeGuerrero.

General DeGuerrero - ¡Mande usted mi Presidente!

(Conversan y acuerdan toda una estrategia, cónsona con pasadas estrategias en ‘incidentes’ bélicos ocurridos en Afganistán, Libia, Irak, Ucrania y Siria, para mencionar algunos, pero para no dejar cabos sueltos, incluyen, al final del rompecabezas, a Puerto Pobre.)

Presidente Cabezi Zanah – Esta gente lleva años creándonos un dolor de cabeza.  En un momento pensé negociar la Isla por Groenlandia y tiré la bolita a ver qué pasaba, pero no se me dio.  He tratado a sus gobernantes con menosprecio diciéndole que son mendigos y hasta les he tirado con papel secante frente a la prensa y siguen con su jeringa de la estadidad.  Ellos son distintos a nosotros, son latinos con otras costumbres y un idioma diferente, pero de vez en cuando se la han jugado fría atacándonos.  ¡Usémoslos y desquitémonos! Podemos hacer con ese territorio lo que queramos.  General, prepare un operativo para reactivar las facilidades militares que tenemos allí, incluya a Vieques y recuerde que en todo momento, oficialmente, el operativo es para combatir el tráfico de drogas proveniente de la República de Anzuelo.  Asegúrese de que a nadie se le chispoteé que existen dos objetivos principales; quitar del medio al Presidente Guineo y apropiarnos de su petróleo.  Él ha sido un dolor de ano… bueno, en el original; ‘pain in the ass’.

(Pasaron dos semanas desde el inicio del operativo, y ya han movilizado el personal militar y gran parte del material bélico a Puerto Pobre.)

General DeGuerrero – Señor presidente, es que Bruce Lee, presidente del Comité de Recursos Naturales del Congreso, casualmente me mencionó que hay cierta inquietud, nada de qué preocuparse, sobre la manera en que hemos recuperado el uso militar en Puerto Pobre.

Presidente Cabezi Zanah - ¿Malestar?  ¡Muy bien!  Usted, general, ¿quiere ver cómo son las cosas?  Llame a Miguel Hijodejuan y dígale que se comunique con la Señora Gobernadora, de Puerto Pobre, que por cierto, dice ser mi aliada y republicana, e infórmele que el presidente ha dicho que diga que hemos firmado un acuerdo con ella para las operaciones militares.  Verá cómo se sentirá tan orgullosa y halagada, que lo va a publicar en la prensa, con todo y foto.

(Y así fue.  Mientras tanto, en Puerto Pobre, para la mayoría de la población, todo sigue como si nada, baile, botella y baraja.  Lo que pasa es que ahora tienen otros ingredientes.)



Nota al Calce.  Creo que alguien dijo una vez: “Despierta boricua, defiende lo tuyo”.   




 

Marcha contra la presencia de la Marina en Vieques