martes, 10 de febrero de 2026

QUISIERA QUE LOS AGUACATES MADURASEN ANTES

      Ya pasé de las ocho décadas y en siete de ellas he sembrado, cultivado y cosechado.  En dos, he enseñado. Tanto en la agricultura como en la educación, he aprendido que la vida se trata de procesos.  La semilla no se deposita en la tierra hoy para recoger el fruto mañana.  El que suceda requiere tiempo, pero más que nada, de una generosa dosis de: fe, esperanza, paciencia, cuido y disciplina.

Al final del camino, recibimos la satisfacción de recoger el fruto y disfrutarlo.  De la tierra, a la planta y de ella, cuando la consumimos, a ser parte de nuestro cuerpo.  Sin embargo, no todas las siembras responden al mismo ritmo. 

    Hay cultivos, como la lechuga, que completan su ciclo en apenas tres meses; mientras que otros, como la china, demandan tres años para ofrecer su primera cosecha, y lo puede seguir haciendo hasta treinta o más años después. 

Algo muy similar ocurre cuando educamos.  En la formación de una mente, se siembra y son necesarias las mismas disposiciones y consideraciones para alcanzar resultados idénticos: la transformación en la manera de pensar de un ser.

Siento que también he sembrado en mi país.  Comencé escribiendo y publicando desde la escuela superior y no he dejado de hacerlo.  A través de una diversidad de temas, he intentado exaltar esos valores que deberíamos cultivar para que, entre todos, logremos ese Puerto Rico al cual todos aspiramos.  Donde he visto abusos e injusticias, las he señalado, recabando la necesidad de que todos seamos parte de las soluciones.

    Confieso que, en esta etapa de mi vida, quisiera ver los mismos resultados que he visto como agricultor y educador… y es probable que ya estén ahí, madurando en silencio.  O tal vez deba ser más paciente y comprender que nuestro proceso de pueblo es más lento; que los frutos se dan en múltiples dimensiones y no todos al unísono.  

    ¡Ojalá se trate de eso!  Porque, en el fondo, muchos somos los puertorriqueños que quisiéramos que los aguacates madurasen antes.

martes, 27 de enero de 2026

¿MESIAS O DEMONIO? LA POLITICA COMO UN NUEVO CULTO.

     No, este no es un escrito religioso o un debate teológico.   Es que entre amigos y familiares he escuchado decir que el actual presidente de los Estados Unidos es un ángel enviado del cielo, y a otros, que es un engendro satánico.  No creo que sea el único personaje en la historia reciente, que haya provocado similares impresiones antagónicas.  Si por un momento nos olvidamos de quien causa tal incongruencia y nos enfocamos en quienes reaccionamos, atacando o defendiendo, cabe preguntarse: ¿Cómo es posible que estemos inmersos en tal estado de cosas? ¿Al bueno le llamemos malo y al malo, bueno?

¿Falta de educación?  ¿Propaganda mediática? ¿Fanatismo? ¿Ausencia de valores o el relativismo atribuido a los mismos?  ¿La masificación del ser humano?  ¿La persecución de quienes piensan o lo hacen de manera diferente?  ¿Nuestra baja autoestima colectiva?  ¿Todas las anteriores y las que tú, amigo lector, pudieses aportar? 

Lo cierto es que esto se ha convertido en un berenjenal existencial.  

    Ciertamente, la libertad para hacerlo existe, pero: ¿A eso es a lo que aspiramos como pueblo?  ¿Cómo puertorriqueños?  ¿Será este el estilo de vida que consideramos beneficioso y saludable para los nuestros y para
nosotros?  Por supuesto que no, y no creamos por un instante, que podemos vivir en una burbuja de valores; de nobleza y amor en la pecera hogareña y que eso logrará el objetivo esperado.  Lo ‘de afuera’ se filtra hasta la intimidad familiar de distintas maneras:  los celulares, los juegos de video, las películas, la música, el entretenimiento y hasta en la escuela.   
    ¿Respuestas?  La máxima de amar a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo, es la brújula, pero requiere de aplicaciones prácticas. De otro modo se queda en la pura liturgia eclesiástica, en la aceptación superficial y la religiosidad, especialmente ahora que parece que muchos han cambiado la iglesia por el partidismo.

      Soluciones mágicas no existen, pero un primer paso es reconocer que lo que vivimos no un destino inevitable. Recuperar los valores, la integridad y la dignidad es probablemente el acto más revolucionario de nuestro tiempo.  La solución no es una receta, requiere el trabajo personal, consciente y constante, de procurar, en todos los ámbitos de nuestra vida, lo que nos exalta sobre lo que nos rebaja.

¡Comencemos ya!

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Publicada en la Sección de Opinión, en El Nuevo Día, bajo el título 'La política como un nuevo culto',  el 26 de enero de 2026.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

ANTE LA CATARSIS DEL ATAQUE Y EL CONTRATAQUE QUE NOS DEFINE Y NOS CONSUME

         En el vaivén dentro del cual los puertorriqueños venimos desempeñándo nuestras vidas colectivas, hemos pasado este año encontrándonos bajo la sombra de una señora gobernadora y de un señor presidente.  Y no es que estemos a favor o en contra de ellos, porque independientemente de que se trate de apoyarlos o censurarlos, nos hemos colocado bajo su zona de dominio.  

¡Nos absorben!  

Elaboramos argumentos; unos como fanáticos defensores y otros, como acérrimos críticos.  Invertimos una buena parte de nuestra energía vital en ello.  ¿Cuál es el efecto?  En términos de lo que hacen o dejan de hacer… ninguno.  Es como si viviésemos en una especie de catarsis continua, expulsando de nuestro sistema las emociones ‘positivas o negativas’ que ellos provocan con sus actos.  


      Los medios han convertido este espectáculo en nuestra comidilla diaria. 
 Salir de esa zona de reacciones, que luego elaboramos y manifestamos como ‘razones lógicas’ no es cosa fácil, especialmente cuando atemperamos sus efectos nocivos enajenándonos, entre otras cosas; con festivales, espectáculos, fiestas y chinchorreo.                                       
                                                       ¿Y por qué debemos salir de tal estado de situación?

Porque carecemos de un razonado y analizado proyecto de país; uno cuyos objetivos sean intencionalmente ajenos al partidismo.  Este último arrima la brasa al sartén de sus preferencias de estatus, según las interpretan los líderes de turno. 

    Doy un ejemplo: es razonable y juicioso, siendo una isla, que aspiremos a la autosuficiencia alimentaria, pero si trabajamos en esa dirección, dependemos menos del Norte y eso ha sido interpretado como un camino hacia la soberanía y la independencia, y como consecuencia, se desecha. Bajo esa óptica, lo importante deja de serlo y lo accesorio y trivial, devora lo urgente.  Es como un juego de espejos donde el bienestar real se vuelve invisible.

     A la hora de la verdad, somos más partidistas y defensores de insignias, del estatus… y ahora, más que antes, fanáticos o detractores de personalidades políticas.  Esa es la razón por la cual no existe una visión clara y un plan ejecutable que nos ayude a mejorar la calidad de vida de los habitantes de esta tierra.

No hay resolución de fin de año, o regalo de Reyes Magos que pueda sustituir la responsabilidad que tú y yo tenemos al respecto.  ¡Adelante!  Y que así nos ayude Dios.

 

miércoles, 10 de diciembre de 2025

CON LOS CALZONES ABAJO




 































Publicada en El Nuevo Día digital el 10 de diciembre de 20205 bajo el título: 

Venezuela, Estados Unidos y Puerto Rico: ¿Indignarnos, responder y defendernos?



domingo, 30 de noviembre de 2025

PUERTO RICO EN LA MIRILLA MILITAR 'DEL ENEMIGO'.

A mi edad nunca pensé que nuestra Isla pudiese llegar a ser el primer blanco de un contrataque, de surgir una guerra entre USA y URSS.  Estudié ciencias políticas y sociología, antes de ser abogado y mi percepción siempre fue, que quedando lejos del territorio nacional estadounidense, estábamos seguros y aislados.  Esa no es la realidad cincuenta años más tarde.  Lo que era impensable, puede, en cualquier momento, convertirse en la trágica realidad puertorriqueña.

         Por una parte, salvo pocas excepciones, debe sorprendernos la pasividad demostrada ante el hecho de habernos convertido en un importante puesto militar estadounidense, desde el cual se dirija un ataque a Venezuela.  No obstante, nuestra respuesta cuadra perfectamente con el temor, el decaimiento colectivo y el sentido de impotencia que en el puertorriqueño ha incrementado, en tiempos recientes: la designación de una junta de control fiscal federal, el Huracán María, los temblores del área Oeste, el COVID, la renuncia del Ex Gobernador RR, la corrupción rampante, serias irregularidades electorales y LUMA. 

¿Con la tecnología militar existente, Estados Unidos precisa de una base en Puerto Rico para atacar a Venezuela, o será esta otra estrategia más para lograr objetivos?

La mentira, los engaños, el encubrimiento de realidades y el aparentar otras, se ha convertido en lo ‘normal’ dentro de las relaciones internacionales, las nacionales y en la colonia.  Para saber cuál es la verdad, al menos aproximarse a ella, es cada vez más necesario depender de la intuición y de la suspicacia.  Es más acertado descifrar realidades dependiendo de ellas, que de las evidencias disponibles.  Ciertamente, existe el riesgo de operar dentro de una zona fronteriza donde aparece lo especulativo y lo conspirativo, pero es que aún, ante el uso de las evidencias reales, no existe garantía alguna de que se acierten verdades.  Y como por ahí también pueden entrar la imaginación y la creatividad, inventémonos un cuento cuya similitud con la realidad habrá de ser pura coincidencia.

Presidente Cabezi Zanah - Tengo demasiado asuntos cerrando el cerco sobre mis ejecutorias: convicciones criminales, las nenas de las fiesta organizadas por Salde Higueras, el pasado público de una esposa desnuda, medidas tarifarias y migratorias que me han rebotado, una economía en picada y la realidad, cada vez más sombría, del imperio decadente que presido.  ¡Necesito una guerra! Desviaré la braza que se ciñe sobre mi sartén, salvaré el pellejo y a la vez, expandiré mi poderío, obtendré mayores fuentes de riqueza, y enardeceré el fanatismo de mis seguidores y detractores.  Llamaré al General DeGuerrero.

General DeGuerrero - ¡Mande usted mi Presidente!

(Conversan y acuerdan toda una estrategia, cónsona con pasadas estrategias en ‘incidentes’ bélicos ocurridos en Afganistán, Libia, Irak, Ucrania y Siria, para mencionar algunos, pero para no dejar cabos sueltos, incluyen, al final del rompecabezas, a Puerto Pobre.)

Presidente Cabezi Zanah – Esta gente lleva años creándonos un dolor de cabeza.  En un momento pensé negociar la Isla por Groenlandia y tiré la bolita a ver qué pasaba, pero no se me dio.  He tratado a sus gobernantes con menosprecio diciéndole que son mendigos y hasta les he tirado con papel secante frente a la prensa y siguen con su jeringa de la estadidad.  Ellos son distintos a nosotros, son latinos con otras costumbres y un idioma diferente, pero de vez en cuando se la han jugado fría atacándonos.  ¡Usémoslos y desquitémonos! Podemos hacer con ese territorio lo que queramos.  General, prepare un operativo para reactivar las facilidades militares que tenemos allí, incluya a Vieques y recuerde que en todo momento, oficialmente, el operativo es para combatir el tráfico de drogas proveniente de la República de Anzuelo.  Asegúrese de que a nadie se le chispoteé que existen dos objetivos principales; quitar del medio al Presidente Guineo y apropiarnos de su petróleo.  Él ha sido un dolor de ano… bueno, en el original; ‘pain in the ass’.

(Pasaron dos semanas desde el inicio del operativo, y ya han movilizado el personal militar y gran parte del material bélico a Puerto Pobre.)

General DeGuerrero – Señor presidente, es que Bruce Lee, presidente del Comité de Recursos Naturales del Congreso, casualmente me mencionó que hay cierta inquietud, nada de qué preocuparse, sobre la manera en que hemos recuperado el uso militar en Puerto Pobre.

Presidente Cabezi Zanah - ¿Malestar?  ¡Muy bien!  Usted, general, ¿quiere ver cómo son las cosas?  Llame a Miguel Hijodejuan y dígale que se comunique con la Señora Gobernadora, de Puerto Pobre, que por cierto, dice ser mi aliada y republicana, e infórmele que el presidente ha dicho que diga que hemos firmado un acuerdo con ella para las operaciones militares.  Verá cómo se sentirá tan orgullosa y halagada, que lo va a publicar en la prensa, con todo y foto.

(Y así fue.  Mientras tanto, en Puerto Pobre, para la mayoría de la población, todo sigue como si nada, baile, botella y baraja.  Lo que pasa es que ahora tienen otros ingredientes.)



Nota al Calce.  Creo que alguien dijo una vez: “Despierta boricua, defiende lo tuyo”.   




 

Marcha contra la presencia de la Marina en Vieques

jueves, 4 de septiembre de 2025

YA ESTO SE PASÓ DE NOVELA

     Es que no debe saberse lo que en realidad acontece y todos, queriéndolo o no, participamos del mismo escenario que lo disfraza.  La zona fronteriza que separa la verdad de la ficción resulta cada día más difusa, y lo que antes eran considerados hechos palpables, hoy se muestran como un simple escenario donde todos jugamos un papel protagónico. ¿Será que la mayoría de nosotros ignoramos que somos actores en una obra que no parece tener fin?

    Cada día, desde que despertamos hasta que nos acostamos, nos encontramos ante eventos que dan la impresión de ser parte de un teatro novelesco.  Muy pocos estamos conscientes de nuestro papel, y parecería que seguimos el guion impuesto por 'las circunstancias' o por quienes controlan unos hilos invisibles.  La mayoría creemos ser forjadores de nuestra propia historia, pero en realidad estamos interpretando roles pre-diseñados, en un escenario en el cual el dinero y el poder son los verdaderos móviles.  En nuestra parcela más inmediata, Puerto Rico, ese movimiento se da igual que en el resto del mundo, y esos móviles operan para que el elenco del patio, administre y distribuya migajas, mientras se continúa reproduciendo un ciclo de entretenimiento, aparcelamiento, violencia, corrupción, 'tiraera' y dependencia.

    ¿Y los espectadores?  ¡Muy bien gracias!  O permanecemos en silencio, defendemos o criticamos, sin entender del todo que también formamos parte del espectáculo.  Comentamos con pasión las escenas principales, nos indignamos, nos divertimos, y en medio de esa sesión de entretenimiento, buscamos un sentido y un propósito.

¿Y si todo esto no va más allá de ser una simulación?  ¿Y si los personajes principales, los que parecen tener la atención del mundo, sólo son marionetas movidas por esos hilos invisibles cuyos operadores muy pocos o casi nadie conoce?

    Es escalofriante pensar que quizás no somos más que piezas en un ajedrez gigante, movidos por intereses cuyos tentáculos pocos entendemos.  Se trata, precisamente de un movimiento en torno al dinero, el poder y las estructuras de control, siendo estos los hilos que mueven toda la trama.  Y en el medio, los inconformes, los que desafían, descifran y exponen esa realidad.  Ellos juegan un papel crucial.  Son tan necesarios como son los buenos y los malos y todos los que nos encontramos entre unos y otros extremos.  Resulta conveniente y necesario que se expresen, pero también su libertad de hacerlo tiene límites.  Si se pasan de la raya y comienzan a acercarse a descifrar y describir ‘la realidad’, de manera que se pone en riesgo a quienes están detrás del antifaz, se convierten en candidatos a un accidente, a ser acosados y acusados, a un ataque del corazón o al suicidio. ¡Recordemos a Julian Assange y los WikiLeaks!

    Dios 'nos coja confesaos' y nos proteja de esto.  No se trata de una expresión de fe, sino un deseo ferviente para que la vigilancia y el discernimiento prevalezcan en medio de lo que prima facie es un teatro sin final.

miércoles, 27 de agosto de 2025

UNO DE MIS EMBELECOS

      A esta edad ya comienza uno a ver destellos de viajes ciderales.  El paso hacia una dimensión distinta a la actual.  Queremos dejar huellas que trasciendan. Lo hacemos, usualmente, sin proponérnoslo, pero este proyecto es algo consciente e intencional.