domingo, 10 de abril de 2016

Descubriendo un camino común












   La situación política, social y económica de Puerto Rico requiere un esfuerzo conjunto, muy particularmente de quienes aspiran a dirigirnos. Es necesario desarrollar un plan de país aceptable y realizable, que proteja y beneficie al Pueblo. Si los gobernantes y líderes políticos ceden a las presiones internas y a las amenazas externas; si sucumben ante el temor, si nos dan la espalda y terminan imponiéndonos mayores cargas, si ’aprovechan ‘el momento para adelantar las causas partidistas, habrán desperdiciado ésta oportunidad de superarnos y de alterar favorablemente nuestra realidad e historia. Unido el Pueblo y el liderato, poseemos la fuerza y el valor necesario para vencer.
    Apoya la designación de una Junta de Gobernación Puertorriqueña. Apoya la celebración de una consulta sobre las leyes de cabotaje.

martes, 22 de marzo de 2016

¿Qué podemos hacer?

           
La marcha en contra de la venta de la telefónica llevada a cabo en el 2006 fue todo un éxito en organización, asistencia y contenido.  Acudí a la misma en calidad de observador del Colegio de Abogados.  No recuerdo acto de protesta anterior o posterior con mayor despliegue de apoyo, sin embargo, el resultado no guardó proporción con el esfuerzo y el objetivo, ya que la venta se llevó a cabo.  Ha transcurrido una década. 

En el ambiente circulan aires de descontento, frustración y cinismo.  La economía está deprimida, la deuda pública parece impagable y cada vez se acerca el momento de la designación de
una junta de control fiscal.  Todo apunta a que los puertorriqueños seremos obligados, por una entidad originada en el gobierno federal, a satisfacer los reclamos de nuestros acreedores. La imposición nos obligará a pagar por actuaciones extra constitucionales de los administradores del país. Resulta interesante que no haya indicios de que a ellos se le habrá de exigir responsabilidad por las ilegalidades en que incurrieron.  Además de la pérdida económica que ello significará para cada uno de nosotros, existe un precio emocional generado por la impunidad, el sentido de impotencia, la incertidumbre y la ausencia y el vacío que producen los que se marchan.  La falta de paz y sosiego es parte del precio que ya estamos pagando.    
Quisiéramos hacer algo para alterar el desorden y el desenfoque imperante: ¿Pero qué?  Las gentes nos organizamos en sociedad y designamos a los gobiernos con el fin de procurar el bienestar común, propiciar nuestro máximo desarrollo y tener un grado de seguridad. De tal razón de ser nos encontramos muy distantes; tanto así, que han ido convirtiéndonos en los pagadores de la corrupción, los delitos y las maquinaciones de quienes nos han mal gobernado.  
¿Qué podemos hacer?  El asunto va más allá de participar en las elecciones; eso nada ha resuelto. Los partidos y los candidatos independientes están desarrollando sus campañas electorales como se ha hecho histórica y tradicionalmente.  Parecemos estar enajenados de los efectos del control federal.   No hay que ser adivino para  pronosticar que las elecciones las ganará el PPD o el PNP, que el PIP obtendrá alrededor de un 5%; un 4% entre la Lúgaro y Cidre y alrededor de un 2% el PPT.  Eso significa que todo seguirá igual, excepto que el poder del gobierno de Puerto Rico y de los electores se habrá visto limitado por la designación de una junta de control fiscal federal.  Ir a las elecciones en noviembre, como si nada extraordinario estuviese sucediendo, carece de sentido tanto para los que votamos, como para los políticos que aspiran a gobernarnos. Responderemos con indignación, protestaremos y nos opondremos; derechos que protege y garantiza la constitución, pero ello no necesariamente impedirá lo que a todas luces parece inminente.
El curso de acción a seguir requiere de valentía y tendremos que llevarlo a cabo dentro del estado de emergencia en que se vive en Puerto Rico.  
¿Qué tal si nuestro primer mandatario, Alejandro García Padilla designa de inmediato una Junta de Gobernación compuesta por todo candidato a gobernador que haya certificado la Junta Estatal de Elecciones?  ¿Qué tal si esa Junta comienza a trabajar de inmediato para crear un proyecto de país?  ¿Qué tal si en noviembre, para el día de las elecciones, los votantes acudimos a elegir un administrador no partidista, para que presida la Junta?
  ¿Por qué no?  ¿Porque se caería la práctica de los inversionistas políticos de realizar aportaciones a cambio de obtener preferencias y consideraciones especiales post eleccionarias? ¡Qué bueno!  ¿Porque desarticularíamos el modelo bipartita que ha predominado durante décadas en el país y que ya no sirve?  ¡Qué bueno!  ¿Porque le daríamos la oportunidad de trabajar por Puerto Rico a todos los que han manifestado tener la voluntad, el tiempo y la capacidad para dirigirlo?  ¡Qué tremendo!  ¿Porque seremos nosotros quienes vamos a enfrentar nuestros problemas?  ¡Ya es tiempo!  ¡Qué bueno!  ¿Porque alteraríamos el curso de nuestra historia de Pueblo y a la vez evitaríamos la imposición de una junta de control fiscal federal?  ¡Qué bien!  Y si no lo logramos del todo, habremos enfrentado el asunto unidos. ¡Ese es un enorme paso de adelanto!  Mucho que ganar y poco o nada que perder; es una buena consigna.  ¿Don Alejandro?

A 22 de marzo de 2016
Hacienda Luz de Luna
Adjuntas, Puerto Rico

*[El autor es agricultor, abogado, mediador certificado y ex profesor universitario.]


viernes, 18 de marzo de 2016

Los Carteles II

Puede acceder la revista completa en:  https://www.joomag.com/.../los.../0684024001458332921
 Para verlo, debes marcar donde dice; seguir el enlace.



   Éste segundo cuaderno lo he creado con el interés de que se utilice como un instrumento para crear consciencia sobre la imperante necesidad que tenemos los puertorriqueños de eliminar los efectos de las leyes de cabotaje; la importancia de la solidaridad en aspectos que trascienden los partidos políticos y algo sobre la propuesta de una Junta de Gobernación.
   En los momentos difíciles que vive Puerto Rico, escucho, veo y leo sobre protestas, análisis y un sarcasmo rayante con la decepción y la irrespetuosidad.
 Hacen falta propuestas creativas...otras maneras de percibir y enfocar nuestra realidad del momento.  El país cuenta con grandes mentes pensantes; con talentos creativos, con hombres de altura, de honestidad intelectual y amor patrio.  
   Si ésta publicación sirve como un estímulo; si logra abrir puertas mentales y derribar algunos esquemas en la dependencia y el temor que se han generado durante siglos del colonialismo bajo España y luego, bajo los Estados Unidos, habré logrado algo de importancia.   
  
PD. Espero que disfrutes los carteles; hay mil formas de expresar una misma idea.


lunes, 7 de marzo de 2016

La perspectiva nos hace comprender otras realidades

   En un sentido, la perspectiva es todo. Si no, preguntémosle a Alicia en su país de las maravillas.  
   Si creemos que el futuro y el bienestar de Puerto Rico dependen de unas elecciones y de quién resulte ganador en las mismas, iremos a participar de ellas y no importa elegir entre los menos malos…porque no lo percibimos así; lo que creemos es que mi color y candidato es ‘verdaderamente’ superior a todos los demás. [Tampoco me ocuparé de crear y desarrollar opciones más justas que le provean al ciudadano una mayor injerencia en la gobernanza del país, porque pa’eso son las elecciones.] Si creemos que nuestra economía sólo está en crisis por los malos manejos de nuestros administradores de turno, terminamos favoreciendo o aceptando la designación de una junta de control fiscal federal, porque pensamos que ‘ellos’ lo saben hacer mejor y nos vienen a ‘ayudar a resolver’… pero no vemos cómo ‘ellos’ han ‘mantenido’ la colonia de Puerto Rico durante casi 200 años y si lo vemos, eso no guarda relación con los estragos económicos y morales que esa condición ha tenido entre nosotros…porque no lo percibimos así.  En conclusión, todo se reduce a que ‘la solución’ está en que ganen los rojos o los azules (ya que en el fondo y el día de las elecciones, creemos que más nadie tiene oportunidad) y que los ‘federales’ vengan a enseñarnos a ser honestos (porque nosotros no sabemos o no podemos).  ¡Ah! y que gane Sanders, porque entre la Clinton y él… y entre Trump y él… porque no vemos cómo eso nos aleja de nuestra responsabilidad y nos adentra en el partidismo de EEUU y de alguna manera soslayamos que nos estamos refiriendo al mismo país ‘tirano’ que nos trata “con negra maldad”; parte de la cual es la imposición y explotación de la que somos objeto al aplicársenos las leyes de cabotaje… y eso Sanders es el único que nos lo resolverá.  
    ¡Ay bendito, Puerto Rico!   

lunes, 29 de febrero de 2016

Rompiendo barreras

     Hacer una consulta sobre las leyes de cabotaje al electorado puertorriqueño y comenzar el proceso a través de internet, instando a nuestro liderato partidista a presentar legislación a tales efectos, es algo novel.  A ello se le suma que se ha preparado un cartel artístico para cada día.  Si bien ‘feisbuc’ goza de un creciente número de usuarios, la mayoría del pueblo carece de acceso al mismo, y entre quienes lo tienen, son pocos los que echan a un lado su idiosincrasia política para formar parte de lo que podemos llamar, un experimento de solidaridad. Dentro de ese contexto, al cumplirse hoy un año desde el inicio de ésta gesta, haber recogido 3,458 peticiones es un gran logro.
 Hay quienes correctamente indican que el asunto le compete exclusivamente a la esfera federal. Fue a través de la Ley Jones de 1917 que el Congreso de los Estados Unidos determinó que toda transportación marítima con Puerto Rico tiene que llevarse a cabo en embarcaciones fabricadas y tripuladas por estadounidenses. Tras casi un siglo de vigencia, el efecto práctico ha resultado en que esos mismos viajes, realizados a islas y destinos cercanos a nosotros resultan un 50% más económicos, que pagamos un 40% más caro por los productos y que ello equivale a un gasto de sobre $750 millones anuales.  Si como aparenta ser, el PPD, el PNP, el PIP y el PPT coinciden en que es necesario excluirnos de esos requisitos, es predecible que más de un millón de electores así lo reclamen.  De ser ese el caso,  la solicitud no correrá la misma suerte de la resolución conjunta que en 1995 aprobaron por unanimidad los tres partidos; ésta vez irá acompañada de la fuerza democrática que representa el voto.
   Otros analizan el esfuerzo desde la perspectiva del estatus.  El asunto amerita mayor espacio y consideración, ya que Alaska y Hawái, estados de la unión, abogan por la misma exención.  Otros argumentan que sólo dentro de la soberanía es viable la medida.  Discrepo.

  Al cumplir, hoy lunes 29 de febrero, 365 días de campaña, reafirmo que el esfuerzo procura que se haga justicia con todos los habitantes de ésta tierra y se elimine una imposición constitutiva de una grave carga a nuestra economía y calidad de vida.  Sé que con la ayuda de Dios y nuestra fuerza de voluntad, lo vamos a lograr.  

[A la conclusión de éste primer año, comenzamos a gestionar que la legislatura apruebe el proyecto de ley para celebrar la consulta junto a las elecciones de noviembre.] 
    

domingo, 24 de enero de 2016

La Junta de Gobernación

    Sí, es tiempo de repensar, de hacer las cosas de una manera eficiente y diferente; de asumir esa responsabilidad con mucha seriedad.  Se desgastó el partidismo que por décadas ha dividido nuestra existencia en verdes, rojos y azules.  Ha dejado de proveernos alternativas a tono con nuestras circunstancias y las presentes realidades en el orden mundial.  Como organizaciones políticas, han dejado de ser opciones capaces de responder a los intereses del pueblo y nos han encaminado hasta el punto crítico, disfuncional e indigno en que nos encontramos.  Nos corresponde reconocer, alterar e inventar nuevas maneras.  
  
Al día de hoy, existen cuatro partidos inscritos y dos candidatos independientes a la gobernación.  Que resuelva el PNP quién habrá de ser el suyo y se forme un Comité de Gobernación compuesto por los seis candidatos a nuestro más alto puesto electivo (y todos aquellos que cumplan con las normas de la Comisión Estatal de Elecciones para serlo).  Si las decisiones del comité se toman requiriendo el aval de un 75% de sus miembros, se verán precisados a trabajar por el bienestar del Pueblo y no de los partidos.  Vayamos a las urnas a seleccionar a un administrador, no partidista, que les presida: uno que sea de méritos excepcionales, cuyo interés primario sea Puerto Rico.
   En el estado de emergencia del país, es posible que nuestro primer mandatario pueda disponer de ésta propuesta por decreto.  Se trata de una opción mucho más acertada y moral que la anunciada designación por el Congreso de los EEUU de una Junta de Control Fiscal.  Sea de una u otra forma, haciéndolo, habrá de dejar una huella positiva en nuestra historia.  Tenemos poco que perder y mucho por ganar.  
   ¡Adelante Don Alejandro!  
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  Conocer nuestro pasado es importante. También lo es el presente y el futuro. Pretendemos enfrentar la grave situación fiscal del país (que incluye la posible designación de una junta reguladora desde Washington) con las mismas alternativas políticas que NO HAN DADO RESULTADO y que han sido parte de la creación y desarrollo de la crisis. Tenemos la capacidad creativa y el talento para encontrar otras opciones. Para ello es necesario superar el protagonismo, el paternalismo y el divisionismo que nos ha caracterizado. ¡Adelante, unidos por Puerto Rico!  E.E. Vivoni Farage 31 de enero 2016.

















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El asunto es urgente. La situación requiere acción inmediata. Señor Gobernador tómese la iniciativa y designe una Junta de Gobernación. Si nos imponen una junta federal, vamos a responder de modo dividido; algunos aplaudirán y otros se quejarán. Si vamos a unas elecciones, gane el PPD o el PNP (lo que parece más probable), vamos hacia más de lo mismo. Es tiempo de un cambio de contenido, estilo y rumbo. ¡Adelante, Puerto Rico!






1 de febrero de 2016
Edric E. Vivoni Farage
Hacienda Luz de Luna
Adjuntas, Puerto Rico












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13 de febrero de 2013

No somos, ni más ni menos. Es tiempo de dejar de mirar hacia otros lados esperando que nos resuelvan... y que nos dobleguemos o alegremos ante las imposiciones. La dignidad conlleva la responsabilidad de solucionar nuestros problemas y nuestras crisis, aún cuando hayan sido creadas a nuestras espaldas, por quienes elegimos para gobernarnos. El comienzo de la solución a nuestra actual condición requiere de acción inmediata. Es momento de romper los moldes de nuestras divisiones, la manera tradicional de percibir nuestra realidad y de actuar. ¡Es ahora!
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16 de febrero de 2016
            
La invitación a los candidatos a la gobernación se hizo pública y en algunos casos, directamente. El tema era uno de trascendental importancia para el país: si los puertorriqueños (unidos) asumimos responsabilidad de gobernarnos y resolver nuestros problemas durante el próximo cuatrienio, o si esperamos a que se imponga una junta federal que lo haga. NINGUNO COMPARECIÓ. De mi parte,
les exhorto a que coloquen a Puerto Rico primero. La Hacienda Luz de Luna sigue estando disponible para ustedes; cuando gusten...pero la junta de control fiscal es inminente y sería una gran vergüenza PARA TODOS NOSOTROS que ello acontezca. Éste es un momento crucial y ustedes, aspirantes a la gobernación, si trabajan como equipo, pueden hacer algo extraordinario por Puerto Rico. Separados, como hasta ahora, perdemos todos.