lunes, 3 de marzo de 2025

MISIÓN CUMPLIDA, PERO ES BUENO VER Y COMPARTIR LO QUE OCURRE TRAS BASTIDORES

    Actualizando, recogiendo y organizando mi estudio/palomar, me topo con un cúmulo de escritos: cotizaciones, mensajes, apuntes y prototipos, así como discos (CD) relacionados con la publicación de mi último libro; Hacienda Luz de Luna, 1883-2024, Pasado, presente y futuro.  Encierran una historia llena de:  esfuerzos, logros y fracasos, alegrías y tristezas.  Por eso mi tendencia a guardar y almacenar tanto.  Son de valor, pero a mi mente viene el recuerdo de la experiencia cuando, junto a mis hermanos, dispusimos de las muchas 'cosas valiosas' que pertenecieron a nuestros padres, luego de que ambos fallecieron.  Unas las distribuimos entre nosotros, otras se subastaron, se donaron y otras, sencillamente se desecharon.  En ningún caso, llegaron a poseer el valor y significado que le dieron nuestros padres y que les motivó a retenerlas.  ¡A los 80, uno se detiene a analizar estas cosas!   De manera que sí, voy a disponer de ellas, pero antes echo mano de la tecnología; las fotografío, escribo y publico al respecto.   Ese precisamente es este escrito.           

¡Fueron alrededor de tres años!  

Coordiné, sobre la marcha, el tiempo que diariamente habría de dedicarle al proyecto para acoplarlo con el tiempo y atenciones a mi esposa, hijos, tareas en la finca, citas médicas y otros compromisos.  Resultó que las noches y la madrugadas brindaban los mejores momentos.

Fue necesario determinar sus propósitos específicos, organizar las ideas, superar estados de ánimo y adentrarme en: introspecciones, reconocimientos, realizaciones, investigaciones, recopilaciones, así como en seleccionar y ordenar.

Elegir el programa (Publisher) para escribirlo y el  que utilizaría para trabajar las fotos (Photoshop).

Diseñé la portada y la contraportada, seleccioné medidas del papel, márgenes, tipo y tamaño de letra, títulos, elegí el espacio que cubriría cada fotos (unas 700 a colores, página a página), creé uniformidad entre textos y fotos en las 375 páginas que resultó tener el libro.  Trabajé las tonalidad y tamaño de cada foto.  Guardé y protegí lo logrado, de tal manera que los apagones de luz no causaran la pérdida de lo hecho ... actualicé y archivé constantemente, dentro y fuera de la computadora.

Hice múltiples pruebas de impresión para corroborar, ajustar y corregir. 

Coordiné con mi esposa Luchy, mis siete hijos, mis cuatro hermanos y cuatro cuñados para que sometiesen sus biografías y las fotos familiares de sus respectivas 'tribus' que me propuse publicar en la parte final del libro.  Edité sus escritos y creé una secuencia coherente entre todos ellos.      

Imprimí, en blanco y negro, el libro completo y se lo remití a su editora.  Esperé e integré  sus recomendaciones así como otras mías.  Seleccioné la casa impresora y con ellos acordé la calidad de papel, color y fuerza de la tinta en las letras.

En este caso, comencé con una publicadora y luego de dos muestras y varias reuniones en el área metro, fue necesario cambiar a otra, toda vez que carecía de la capacidad tecnológica para tratar con las fotos a color.  (Algo que me aseguraron tener al inicio de nuestro trato.)  Con la segunda, hubo que leer y releer varias veces el libro, ya que ocasionalmente surgían variaciones en la continuidad del texto, al pasar de una página a otra.  Esto en parte de debió a que había que hace una conversión de Publisher al programa que ellos utilizaban.  Ello me dió la oportunidad de encontrar y corregir algunos errores ortográficos y de diseño. 

 Américo, Adrián y yo el día que
completamos la revisión del libro.
Foto cortesía de Luchy Vivoni

Finalmente, el último día de diciembre del 2024, celebramos en la impresora, el haber completado todas las correcciones del texto y las fotos.  Llegamos a casa por la noche y envié una breve nota, reiterándole mi agradecimiento y mencionando que lo que no habíamos revisado el día anterior era la portada y la contraportada.  De vuelta, recibí una respuesta y la foto de ambas. ¡No aparecían las correcciones que le había hecho y enviado! 

Luchy y yo decidimos dar un último viaje a Humacao para asegurarnos que todas las correcciones, incluyendo las de la portada y contraportada se hubiesen registrado.   Pero, lo que pareció un inconveniente, digamos, un fallo, se convirtió en una oportunidad.  

Hacía días que había visto, en varios lugares de nuestra casa, lo que pensé que era un libro y que la curiosidad me llevó a examinarlo.  Se trataba de un diario de apuntes de Luchy del año 2002 y en su puño y letra, el primer registro se titulaba, La libertad.  ¡El tema que me apasiona y que ha sido objeto de dos libros anteriores!  Igualmente, había recibido una foto de la pintura al óleo que realizó Ángel Ballestero Pinazo, siendo yo el modelo.  ¿Perder esta  ocasión para diseñar e incorporar dos páginas al final del libro?  ¡De ninguna manera! ¡Ahí están!

Bien.  Ahora estamos listos para echar lo material a la basura.  El sentimiento, las emociones y algunos eventos ya han sido registrados y compartidos con ustedes.  ¡Hasta pronto!  Porque al final de un proyecto, y mientras el día y la vida duren, se comienza otro.          

       


 

domingo, 16 de febrero de 2025

POR FIN... El libro sobre la Hacienda

 

    Fue como un parto. En ese sentido, igual a otros que había escrito antes, pero este me tomó mucho más tiempo.  Al final, fueron bastantes los escollos  que tuve que superar.  Crecí en paciencia y aparecieron síntomas de malestar... pero el resultado es sentir una profunda satisfacción de haber completado este proyecto.
    Además de un relato, creo que es un legado; tal vez un largo recuento de mi trayectoria junto a quien ha sido "mi adorado tormento", Luchy, la compañera y esposa.  Incluye muchas de las vivencias y experiencias criando una familia en una ancestral hacienda cafetalera... las peripecias por las cuales atravesamos durante cincuenta años, tal
vez ella más que yo, porque como expresa, "Edric Vivoni, no es fácil."  Miro hacia atrás y destaco: restauraciones, anécdotas, construcciones, siembras  de  café, plátanos y cítricos, huracanes, nacimientos, crianza, pinturas, maderas del país, poesía, afiches, patria y Dios.  
    Todo ha quedado plasmado para la posteridad.  Esperanzado me siento en que sea valorado por mis siete hijos y sus respectivas tribus... mis nietos y biznietos.     
 

domingo, 5 de enero de 2025

Eliezer y la ‘Democracia’ Puertorriqueña

 

         La relación nuestra con los EUA es una de naturaleza colonial.  Esa condición opera como un estímulo a nuestra baja auto estima.  Enfatiza, de manera continua, la incapacidad de asumir responsabilidades y fomenta la guapetonería entre los colonizados.  ‘Lo que no puedo quitarme de encima, me lo desquito con los que están a mi lado.’  Por eso tanta prepotencia; el considerarse más importante que los demás o abusar del poder.   Es una característica propia de las personalidades narcisistas; o sea, que suelen tener un aire de superioridad y necesitan constantemente la admiración de los demás.  Sienten que merecen tener privilegios y recibir un trato especial.  Se trata de una reacción a la sujeción. Considero que nuestra condición política genera un deseo inconsciente de reafirmarnos y destacarnos continuamente y que tal condición no sólo se manifiesta en las personas, sino en la manera en que funcionan muchas de nuestras instituciones.
    Nuestra organización social se basa en normas y principios fundamentales.   Entre ellos,
la existencia de un sistema democrático de gobierno en el cual el poder surge del conjunto de personas que formamos el Pueblo de Puerto Rico.  Por esa razón, el gobierno es de carácter representativo y es elegido por los ciudadanos.   El momento culminante de este proceso es cuando se acude a las urnas y se emite el voto para escoger a quienes nos van a representar.  De manera que el poder político se debe y está subordinado al poder del pueblo.  Todo lo anterior está plasmado y escrito en nuestra ley primaria… la Constitución.
    Conciliar lo antes expresado no es fácil, porque el ser colonia y la democracia son incompatibles.  No existe una verdadera constitución puertorriqueña que rija nuestra vida colectiva, cuando es la de los Estados Unidos, su congreso y tribunales los que deciden por nosotros.  No existe democracia, forma de gobierno en que se ejerce el poder político del pueblo y para el pueblo; cuando existe una condición colonial, porque en esta última, un país se encuentra bajo el control político total o parcial de otro país.
     Dentro de tales inconsistencias, contradicciones y efectos tratemos de analizar y entender lo que ocurrió en el Senado de Puerto Rico, cuando se le prohibió juramentar al ingeniero Eliezer Molina, senador electo por voto directo; o sea, más que cualquier otro, ya que fue el único elegido sin que su nombre apareciese en la papeleta electoral.  ¿Hubo abusó de poder? 
Por supuesto.  ¿Atacaron (o guardaron silencio) otros senadores ante el abuso hacia un compañero senador electo?  ¡Si!  ¿Se le dio más importancia a la política partidista que a un principio constitucional?  También.  ¿Hubo quien midió su fuerza y poder (sacó pecho) y quien respondió de la misma manera?  Igualmente.
  ¿A quién y a dónde recurriremos los puertorriqueños para que se corrija este y otros tantos entuertos?  Se supone que la institución responsable de atender asuntos de esta naturaleza son los tribunales, pero ya sabemos la manera en que muchos de sus jueces son nombrados y cómo, con raras excepciones, suelen resolver.  ¿Acudiremos a la legislatura? Sería como poner a los cabros a defender a las lechugas.  Situaciones como la aquí expresada y otros problemas graves relacionados con el proceso de votación, se originan en una ley electoral creada para satisfacer los intereses partidistas... el que ganó.  ¿A la Gobernadora?  Es del mismo partido, tiene un motín abordo, y Eliezer fue quien sacó a relucir lo de la caseta de sus familiares en La Parguera.  Tal vez puede hacer algo, y no hacerlo tiende a validar las sospechas de por qué no lo hace.  ¿Entonces, la calle? Tendríamos que primero descifrar por qué funcionó en el caso de la marina en Vieques y por qué no, luego de que Ricky renunciara.
    No es nada fácil, porque entre la colonia y sus efectos, y la ausencia de una constitución válida que sea la fuente de nuestros deberes y responsabilidades, la cosa va a requerir de voces conscientes y de menos intereses partidistas cuya característica principal ha sido arrimar la brasa a su sartén.  Es imperativo comenzar a dar pasos en pos del beneficio del Pueblo.  ¿Cuesta arriba?  Ciertamente, de manera que todos tenemos el deber de trabajar por el Puerto Rico que deseamos.  Hay que concientizar y eso solamente pueden hacerlo
personas conscientes.  Hay que dialogar desde una nueva perspectiva para comprender mejor nuestra situación, aportar soluciones más objetivas y darle seguimiento a quienes han sido electos. El partidismo, como ha venido practicándose en Puerto Rico, nos es perjudicial. Nos ha conducido a gobiernos corruptos, al favoritismo, el empobrecimiento y a una peor calidad de vida. Gobiernos dirigidos por partidos políticos que procuran el poder y que usan el mismo para perpetuarse.  Lo de Eliezer, sin dejar de ser un asunto serio, no deja de ser una muestra de ello.  Ese no es el Puerto Rico que queremos, de manera que estos cuatro años van a requerir de mucho trabajo.  ¡El nuestro, y tendremos que hacerlo en la colonia, sin democracia, sin una verdadera constitución y superando los continuos estímulos hacia la baja auto estima!