lunes, 27 de abril de 2026

EL MODUS OPERANDI LEGISLATIVO NO FUNCIONA

     Cuando se han corrompido más allá de toda posible rehabilitación y han perdido el derrotero, hay que desecharlos; examinar cuales fueron las circunstancias que justificaron su razón de ser, decidir si ante la presente realidad, sigue existiendo la necesidad y recomenzar o generar otra manera de proteger los intereses del Pueblo.           ¡Me refiero a la legislatura!  Su responsabilidad primordial es establecer la política pública del país. Mientras que el Ejecutivo (Gobernador) administra, la Asamblea Legislativa es quien tiene la exclusiva autoridad para dictar las reglas que rigen nuestra vida colectiva como sociedad organizada.

            En el libro, Historia Constitucional de Puerto Rico, José Trias Monge, ex juez presidente del Tribunal Supremo de Puerto Rico sostiene que el poder legislativo es un acto de soberanía delegada por el Pueblo para que sean atendidas sus necesidades sociales y económicas. Otro ex juez del Tribunal Supremo, y ex profesor de la Facultad de Derecho de la U.P.R., Raúl Serrano Gelys, en su libro Derecho Constitucional de Estados Unidos y Puerto Rico, explica  que la responsabilidad primordial de la Rama Legislativa es usar su poder para reglamentar la conducta privada, en beneficio del interés público, la seguridad y la moralidad.  Diversos escritos publicados en La Revista de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación, donde especialistas exponen cómo las leyes actúan sobre la sociedad, se destaca que legislar no es 'complacer corrientes' sino ejercer una responsabilidad histórica para preservar la convivencia y los valores fundamentales de la comunidad.

    ¿Diría usted, amigo lector, que nuestra legislatura  realiza las funciones que justifican su razón de ser?  Creo que la mayoría estamos de acuerdo que se han desviado, convirtiéndose en el escenario de riñas, tanto partidistas como personalistas, y semillero de propuestas de medidas con muy poco o ningún valor a la hora de favorecer el bienestar económico del país, mucho menos, los valores éticos que engrandecen a los pueblos.

    ¿Sabes cuánto nos cuesta mantener este cuerpo compuesto por 78 legisladores?  Sus presidentes (2), reciben un salario básico de $110,663.00; los vicepresidentes (4) entre $79,036.00 y $84,841.00 y setenta y dos de ellos, $73,775.00.  A eso hay que sumarle las aportaciones patronales al seguro social, Medicare, planes médicos privados y un plan de pensiones por retiro el cual ascendió a $38 millones en el presupuesto 2025-2026.  Pero eso no es todo;  algunos legisladores reciben reembolsos por millaje y gastos de representación y existe además, un presupuesto separado para sus oficinas que en el caso de las presidencias camerales llegan a casi $200,000.00 mensuales.

         ¿Con esa inversión de nuestro dinero, ha mejorado la economía o la calidad de vida del puertorriqueño?  Conocemos la respuesta.    Sostengo que ha empeorado.

        Estos gastos, que se supone tengan buenos resultados observables en el país y su gente, son independientes de los de la gobernante, su gabinete y asesores, así como de la judicatura.  Analizar el cumplimiento de sus deberes y los resultados de sus gestiones, es harina de otro costal; tema a ser considerado independientemente y en otra ocasión.

    ¿Entonces que haremos?  Muchos piensan que no se puede hacer algo; otros, que hay que cambiar de partido en las próximas elecciones y a un grupo... ya dejó de importarle.   A los 81 no me rindo, ni creo que el asunto dependa del estatus, de cambio de partido... y me sigue importando.  

    Aún cuando estoy consciente de que el sistema institucional ha sido diseñado de tal manera que impide el desarrollo, (Catalá Oliveras y Rey Quiñones); esta es mi propuesta de aquellos asuntos que nos ayudarían a mejorar como seres humanos y como país.  

 El Manifiesto de Reconstrucción frente a los muros del poder fallido.


        Este es mi manifiesto:

     1.  Crear un modelo económico que tenga como prioridad nuestro desarrollo pleno, independientemente de los efectos que ello pueda tener en el estatus.

            2.    Crear una Junta de Gobernación Puertorriqueña, fuera de líneas partidistas, que tenga como objetivos: A. Eliminar la Ley PROMESA y sus instrumentalidades, B. Auditar la deuda,  C. Defender la naturaleza "odiosa" de la misma y D. Fijar responsabilidades.

          3.  Anular los contratos de LUMA y Genera PR y crear una cooperativa cuyos miembros seamos los propios abonados del servicio de energía eléctrica.

       4. Imponer severas penas criminales por actos de corrupción gubernamental, lo que incluye, entre otros: la doble restitución de fondos malversados, la imposición de daños punitivos, la suspensión de privilegios y pensiones.  Igualmente que personas convictas sean contratadas o empleadas por el gobierno.  Ello incluye la prohibición de cabilderos.

         5.  Rediseñar el sistema de educación y de salud para que sirva los mejores intereses, la seguridad y la moralidad pública.  Quedará bajo el control de educadores y médicos y fuera del control partidista o la influencia gubernamental.

          6.  Eliminar las exenciones contributivas a grandes capitales y a extranjeros, y crear un sistema de incentivos y beneficios contributivos para puertorriqueños que deseen mejorar sus viviendas, emprender negocios propios y cultivar la tierra.

        7.  Crear un sistema que enaltezca la dignidad del trabajo y que reintegre a la vida productiva, devolviéndole el orgullo de ser constructores de nuestra Patria, a quienes se le ha creado un sentido de dependencia a través de  planes federales.

         8.  Exención de Puerto Rico de las Leyes de Cabotaje, (Igual que las Islas Vírgenes, estadounidenses.)        

     9.  Crear una Reforma Agraria cuyo objetivo sea alcanzar nuestra autosuficiencia alimentaria.  Incluirá la imposición de tarifas protectoras para los productos agrícolas cosechados localmente.

          10.  Diseñar un plan para que empresas originarias en diferentes países se establezcan en Puerto Rico. 

        11.  Crear un sistema de selección y nombramiento de jueces donde la ciudadanía tenga una participación prioritaria, en lugar de ser seleccionados por el gobernante  y confirmados por el Senado.  En todo caso estos nombramientos dependerán esencialmente del carácter moral, la vocación y la capacidad de impartir justicia.  Quedan descalificadas para ser consideradas, personas que hayan sido candidatos a puestos políticos o que se hayan desempeñado en posiciones políticas. 

        12.  Es indispensable proteger nuestro patrimonio histórico, cultural y linguístico del efecto de intereses partidistas o preferencias de estatus.         

   Esta propuesta estaría incompleta si mi generación fuese la que apoyase y participase en la implementación  de las medidas en las cuales se le otorga poder a la ciudadanía.  Es necesaria la incorporación y participación activa del talento joven.  Por tanto, extiendo una invitación, a través de este "manifiesto" para que los que se fueron, o piensan irse, vean que un proyecto de reconstrucción de Puerto Rico es viable y que su talento, vergüenza y fortaleza son indispensables.  No les pido que regresen a lo que hay, sino que sean parte de lo que seremos. 

        De igual manera insto a los actuales legisladores haciéndole un llamado a sus consciencias, para que respondan a este emplazamiento con el firme y exclusive objetivo de hacerle bien al Pueblo de Puerto Rico.  Reconozco que no es fácil, sería más bien arriesgado.  Dar tal paso implica un cambio de perspectiva... ¿Fidelidad al país o al líder político?  Lo último es lo que nos ha llevado a donde nos encontramos.  Lo primero es lo que te hará copartícipe del pueblo que todos deseamos crear.  

        

Senado y Camara de Representantes de Puerto Rico



 





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