sábado, 29 de octubre de 2016

EL GOBERNADOR SE ARMÓ DE VALOR

       El Gobernador se armó de valor…no eran muchas las opciones que tenía, más allá de esperar que venciese su término. Se sentía sólo, triste y decepcionado. Creía haber hecho todo lo posible por encausar al país, pero hasta muchos de los de su propio partido le habían abandonado.
      '¿Qué habré hecho tan mal o será que lo he hecho demasiado bien?  Nuestro país es difícil de entender.' [En nuestro país no se sabe.] 
     Ese era el pensamiento que una y otra vez le inquietaba.  La realidad del Estado Libre Asociado de Puerto Rico cambió drásticamente y ni siquiera tuvo tiempo de comprender sus implicaciones; no logró entender el alcance de varios pronunciamientos devastadores del gobierno de Estados Unidos sobre la Isla y finalmente, llegó la designación de una junta de control fiscal. 
       'Pensé que el Congreso iba a actuar como nuestro aliado en mi empeño por terminar con la corrupción y darle un giro diferente a la administración del país, pero el partidismo y otros ‘amigos’ sabotearon el asunto y esto ha cogido un giro muy complicado.  A la hora de la verdad, la junta nos va a cobrar una deuda, que en parte es ilegal y parece que van a saquearnos a como dé lugar.  El pueblo es quien va a terminar pagando las consecuencias y los responsables van a quedarse como si nada; peor aún, hay unos cuántos de mi partido que me han ‘tildao’ de traidor y ni siquiera quiero darle pensamiento a las cosas que me han dicho porque rayan con la amenaza.  ¿Qué hago?  ¿A quién le debo mi fidelidad, al americano, al PPD o a Puerto Rico?  Total, estoy a ley de unos meses para terminar mi mandato y quizás sea mejor dejarlo todo así.  Que bregue David, si acaso puede. '
      El dilema no es fácil.  Probablemente  gobernantes de otros países se han visto ante disyuntivas paralelas, pero lo peor de todo es la conciencia que no deja de machacar diariamente, veinticuatro horas, junto a la interrogante de cuál habrá de ser su legado para la historia puertorriqueña.  Fue uno de esos días en que los seres humanos despertamos con mayor sensibilidad que el Gobernador se levantó lleno de valor.
    Conferencia de prensa tras su mensaje al país:
   'Si es cierto, como dije en mi mensaje, acabo de renunciar a la junta de control fiscal y en los próximos días estaré acudiendo ante las Naciones Unidas para presentar la situación colonial de Puerto Rico. He solicitado la colaboración de los presidentes de ambas cámaras legislativas para cerrar operaciones.  Mediante decreto he designado la Junta de Gobernación Puertorriqueña y he nombrado a María de Lourdes, a Alexandra, a Bernabe, Cidre, Roselló y a David como sus miembros.  La primera gestión que deberán considerar es la suspensión de las elección del próximo noviembre.'
  Ese día imaginario, tal gobernador pasó a ser uno de los más valientes de nuestra historia.  

  

3 comentarios:

  1. Parece un escrito del Dia de los Santos Inocentes o April Fool. Desgraciadamente dudo tener tanta suerte como para ver que sea una realidad. Le tienen miedo al gringo.

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  2. ¡Sería excelente un acto como el de su escrito, Edric Vivoni! Sigamos insistiendo, alguien nos escuchará...

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  3. ¡Wow! Que lea tu Blog, sea valiente y actúe sin miedo. El pueblo lo respaldará. Amén.

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